Tipos de evaluación: diagnóstica, formativa y sumativa
Los tipos de evaluación según el momento, según quién evalúa y según con qué se compara, con un ejemplo de cada uno y en qué casos conviene usarlos.
Según el momento
| Tipo | Cuándo | Para qué | Ejemplo |
|---|---|---|---|
| Diagnóstica | Al inicio de una unidad o del año | Saber qué saben y qué no, para planificar | Cinco preguntas sobre fracciones antes de empezar porcentajes |
| Formativa | Durante el aprendizaje | Decidir el siguiente paso: repasar, avanzar o agrupar distinto | Un ticket de salida con una pregunta al final de la clase |
| Sumativa | Al cierre de una unidad o un período | Certificar lo aprendido, normalmente con una nota | La prueba de unidad o la presentación final |
La diferencia no está en el instrumento sino en qué se hace con la información. Una misma prueba es formativa si el profesor la usa para decidir qué reenseñar, y sumativa si solo se registra la nota. El Decreto 67 de 2018 del Ministerio de Educación de Chile lo dice así en su artículo 4: la evaluación tiene un uso formativo cuando la evidencia «se obtiene, interpreta y usa» para tomar decisiones sobre los siguientes pasos, y uno sumativo cuando busca certificar los aprendizajes, generalmente mediante una calificación. Más en evaluación formativa.
Según quién evalúa
| Tipo | Quién evalúa | Cuándo sirve |
|---|---|---|
| Autoevaluación | El propio estudiante | Para que reflexione sobre su trabajo con la misma rúbrica que usará el profesor |
| Coevaluación | Sus compañeros | En trabajos en equipo o presentaciones, con criterios claros y breves |
| Heteroevaluación | Otra persona, normalmente el profesor | Para las evaluaciones con nota y cuando se necesita un juicio experto |
La auto y la coevaluación funcionan mejor con un instrumento concreto. Una lista de cotejo corta es ideal para que los compañeros se evalúen sin discutir matices; una rúbrica ayuda a que el estudiante vea qué le falta para el nivel siguiente.
Según con qué se compara
- Criterial: se compara el desempeño con un criterio fijo. Es la lógica de la escala de notas: con 60 % de exigencia, quien logra el 60 % del puntaje obtiene un 4,0, sin importar cómo le fue al resto.
- Normativa: se compara con el grupo. Es la lógica de los percentiles y de las pruebas de admisión que ordenan a los postulantes.
- Ipsativa: se compara al estudiante consigo mismo, con su desempeño anterior. Sirve para mostrar progreso.
Cómo se combinan en una unidad
Los tipos no compiten: se usan en momentos distintos de la misma unidad. Un ejemplo de cuatro semanas sobre porcentajes en séptimo básico:
| Semana | Qué se evalúa | Tipo | Qué se hace con el resultado |
|---|---|---|---|
| 1 | Cinco preguntas de fracciones y decimales | Diagnóstica | Se arma un repaso corto para quienes no manejan fracciones |
| 2 | Ticket de salida: calcular el 25 % de una cantidad | Formativa | Al día siguiente se retoma el error más repetido |
| 3 | Problemas de descuentos resueltos en parejas, con coevaluación | Formativa | Cada pareja corrige con una lista de cotejo antes de la prueba |
| 4 | Prueba de unidad y un problema abierto corregido con rúbrica | Sumativa | Nota con la escala al 60 %; el análisis por pregunta orienta la unidad siguiente |
La prueba de la semana 4 no debería traer sorpresas: si las evaluaciones formativas funcionaron, el profesor ya sabe más o menos cómo le irá a cada estudiante.
Errores comunes
- Ponerle nota a todo. Si cada actividad lleva nota, los estudiantes dejan de arriesgarse y el profesor pierde la información que da el error.
- Diagnosticar y no usar el diagnóstico. Si la unidad se planifica igual con cualquier resultado, la evaluación diagnóstica fue tiempo perdido.
- Autoevaluación sin criterios. «¿Qué nota te pones?» invita a negociar; «marca tu nivel en cada criterio de esta rúbrica» invita a reflexionar.
- Evaluar solo el nivel más bajo. Una prueba de pura memoria no dice si el estudiante sabe aplicar o analizar. La taxonomía de Bloom ayuda a equilibrarla.
Según el instrumento
Las pruebas escritas (de selección múltiple o de desarrollo), las rúbricas, las listas de cotejo, las escalas de apreciación, los portafolios y la observación directa son instrumentos: cualquiera se puede usar de forma formativa o sumativa. Para escribir buenas preguntas de prueba, revisa la taxonomía de Bloom.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son los tipos de evaluación?
Se clasifican según cuatro preguntas. Según el momento: diagnóstica, formativa y sumativa. Según quién evalúa: autoevaluación, coevaluación y heteroevaluación. Según con qué se compara: criterial, normativa o ipsativa. Y según el instrumento: prueba, rúbrica, lista de cotejo, escala de apreciación u observación.
¿Qué diferencia hay entre evaluación formativa y sumativa?
La formativa se usa durante el aprendizaje para decidir qué hacer a continuación; la sumativa certifica lo aprendido al final, casi siempre con una nota. Una misma prueba puede usarse de las dos formas: lo que cambia es qué se hace con la información.
¿La evaluación diagnóstica lleva nota?
Normalmente no: su objetivo es saber desde dónde parte el curso para planificar. Ponerle nota a lo que todavía no se ha enseñado castiga al estudiante por algo que no depende de él. Cada reglamento de evaluación define cómo se registra.
¿Qué es la heteroevaluación?
Es la evaluación que hace una persona distinta del evaluado y de sus pares, normalmente el profesor. Se complementa con la autoevaluación (el estudiante se evalúa a sí mismo) y la coevaluación (lo evalúan sus compañeros).
¿La escala de notas es criterial o normativa?
Criterial: la nota depende del porcentaje del puntaje que logra cada estudiante, no de cómo le fue al resto del curso. Una evaluación normativa, en cambio, ubica a cada uno respecto de su grupo, como los percentiles de una prueba estandarizada.